Marcelo Rollandi
Fundador · Vivencias Travel
La ampliación del programa estatal a estudiantes de 7° y 8° básico abre un segmento que hasta ahora casi no existía en la industria: viajes escolares para niños de 12 y 13 años, con exigencias distintas a las de un cuarto medio.
La decisión de Sernatur de incorporar a estudiantes de 7° y 8° básico a su programa de giras de estudio no es solo una ampliación de cobertura estatal. Es una señal para toda la industria del turismo escolar: hay un público nuevo, más joven, que hasta ahora prácticamente no existía como segmento comercial.
Un viajero distinto al de cuarto medio
Durante décadas, la gira de estudios en Chile fue sinónimo de tercero y cuarto medio. Un viaje de cierre de etapa, con adolescentes de 17 y 18 años, itinerarios largos y una fuerte carga simbólica de despedida. El estudiante de 7° u 8° básico tiene 12 o 13 años y llega con necesidades completamente distintas.
A esa edad, para muchos es el primer viaje sin la familia. Eso cambia todo: la duración razonable del programa, la proporción de adultos por grupo, el tipo de actividades, los horarios, la alimentación y —sobre todo— el acompañamiento emocional.
"Un curso de 8° básico no es un cuarto medio en versión chica. Es otro viajero. Requiere más adultos por grupo, jornadas menos extensas, comunicación más frecuente con los apoderados y protocolos pensados para niños que probablemente están durmiendo fuera de su casa por primera vez." — Marcelo Rollandi, fundador de Vivencias Travel
Qué tiene que cambiar en la operación
La adaptación no es cosmética. Los operadores que quieran atender bien a este segmento tendrán que revisar al menos cuatro puntos:
Ratio de coordinadores. Lo que funciona con un grupo de 18 años es insuficiente con uno de 13. La supervisión debe ser más estrecha y permanente.
Duración e intensidad. Programas más cortos, con tiempos de descanso reales y actividades ajustadas a la capacidad física y de atención de la edad.
Comunicación con apoderados. La ansiedad de las familias es mucho mayor cuando el hijo tiene 12 años. Los canales de información tienen que ser sistemáticos, no reactivos.
Contenido pedagógico. A esta edad, el componente formativo puede pesar tanto como el recreativo. Hay una oportunidad real de vincular el viaje con el currículum.
Una oportunidad para el turismo interno
El programa de Sernatur opera sobre destinos nacionales, y ahí está el efecto más interesante: miles de estudiantes que conocerán regiones de su propio país antes de pensar en un destino internacional. Para el turismo interno, especialmente en temporada baja, ese flujo es significativo.
"El desafío del mercado privado es no llegar tarde. Si el Estado está formando a una generación que empieza a viajar a los 12 años, la industria tiene que tener productos diseñados para esa edad, no adaptaciones improvisadas de un programa pensado para otro público." — Marcelo Rollandi
Seguridad: el estándar sube
Con menores de 12 y 13 años, los protocolos dejan de ser un diferenciador y pasan a ser un requisito de entrada. Seguro de asistencia médica, transporte autorizado, coordinadores con experiencia en el rango etario, protocolos de emergencia documentados y comunicación permanente con el colegio y los apoderados son el piso mínimo, no un valor agregado.
Vivencias Travel es un tour operador fundado en Bariloche con presencia en Chile, Brasil y México, especializado en experiencias turísticas grupales e individuales. Sus focos principales son giras de estudio, viajes vivenciales, actividades de aventura, excursiones y programas personalizados. Ofrecen soporte 24/7 a sus clientes y guías profesionales con conocimiento profundo de la Patagonia y destinos internacionales.




